No todo pasa
en quirófano.
Le pasa a estas especialidades. Y a varias que no tienen página.
Estas seis hacen procedimiento en consultorio y ya lo tienen como momento propio.
Lo que un procedimiento tiene que dejar.
Lo que separa un procedimiento de una consulta larga es el consentimiento, el insumo y el cobro. Si los tres se documentan como consulta, se pierden los tres.
Firmado antes, con los riesgos de ese procedimiento y no de otro.
Con su imagen cuando la hay, junto a tu lectura firmada.
Toxina, relleno, biológico, lente o dispositivo, rastreable hacia atrás.
Con folio de envío y el reporte que regresa al expediente.
Agendado desde que terminas, no cuando el paciente llama.
Aparte de la consulta, con su concepto y su factura.
Un procedimiento no es una consulta larga.
Arrastra el divisor para comparar qué queda de un procedimiento hoy contra qué queda cuando se documenta como lo que es.
Se diluye dentro del costo de la consulta.
Cobrado aparte, con su concepto.
Un formato genérico firmado en la sala.
Específico, firmado y archivado con el caso.
El lote se queda en la caja.
Rastreable hacia atrás en una búsqueda.
Te enteras porque el paciente trajo el reporte.
Con folio y aviso cuando llega.
Se agenda si el paciente se acuerda.
Agendado al cerrar el procedimiento.
Cada tarjeta muestra los dos lados. Arrastra el divisor para encender uno u otro.
Documenta tu próximo procedimiento.
Catorce días. Si el consentimiento, el lote y el cobro no quedan separados de la consulta, seguimos igual.