Tú exploras y mides.
La nota se escribe sola.
Cincuenta pacientes al día. Y la presión de hace un año, en otra hoja.
El glaucoma se maneja comparando, y comparar significa buscar la cifra del año pasado en una hoja distinta, con la refracción anotada aparte y el campo visual en un sobre.
Agudeza se encarga de eso, para que la consulta vuelva a ser explorar y medir.
Hablas con tu paciente. El resto se acomoda solo.
Documenta mientras exploras al paciente.
Cambia el tipo de nota y mira cómo cambia la salida. Un control de glaucoma no se documenta como una consulta de refracción ni como el posoperatorio de catarata.
Tienes medio consultorio lleno de aparatos.
Eres la especialidad con más equipo propio y más números por consulta en México. También donde más se pierde entre la pantalla del aparato y el expediente, y donde el ingreso de la óptica vive completamente aparte.
El cálculo en la pantalla del biómetro; el poder, de memoria.
Biometría, fórmula y lente implantada en el expediente.
La venta del armazón no toca el expediente por ningún lado.
Graduación, armazón y micas en la misma cuenta.
Una hoja pegada al carrito.
Inyección, lote y ojo, sin ambigüedad.
Campos archivados que se comparan a ojo.
La progresión, como tendencia.
Una hoja membretada improvisada.
El formato que piden, con la agudeza documentada.
Cada tarjeta muestra los dos lados. Arrastra el divisor para encender uno u otro. Las horas salen de 50 consultas por semana y 7 minutos de documentación por consulta; abajo puedes poner tus propios números.
La nota es donde empieza. No donde termina.
Detrás de la consulta está el resto de tu práctica: el estudio que hay que archivar donde se pueda comparar, la presión que se salió de meta, el diabético que debe volver a fondo de ojo y el cobro que se cierra.
Antes. El caso llega cargado.
Durante. Tú solo exploras.
Después. El control no se pierde.
La lectura del ojo es tuya. Agudeza no cruza esa línea.
Una herramienta que acompaña un consultorio de oftalmología tiene que decir con claridad qué no hace.
Archiva el campo visual y la tomografía junto a la nota que los pidió. La lectura la firmas tú.
Codifica el diagnóstico que tú estableces y lo deja trazable en la nota.
Reúne la serie de mediciones y la pone junta. Si el paciente es candidato lo decides tú.
La agudeza, la refracción y la presión las tomas tú o tu equipo. Aquí se grafican y se comparan.
Tu serie de mediciones queda respaldada.
Agudeza se diseñó asumiendo que cualquier filtración es inaceptable, no improbable. Cifrado de extremo a extremo, estudios guardados en el expediente y auditoría de cada acceso.
Cifrado de extremo a extremo. Nadie del equipo puede leer tu contenido clínico.
Ni los nuestros ni los de terceros. Es cláusula de contrato, no una preferencia.
Se elimina salvo que decidas conservarlo, y cada acceso queda auditado.
El oftalmólogo no vive solo de la consulta.
La consulta externa es el volumen, pero en el mismo día caben un láser en el consultorio, una inyección intravítrea, el quirófano de catarata y el ojo rojo que llega sin cita.
Agudeza, refracción, presión y fondo, comparados con la visita anterior.
La curva de presión, el campo visual y el ajuste del tratamiento.
Láser o inyección intravítrea, con consentimiento y registro del lote.
Catarata o retina, con nota operatoria, lente implantada y su poder.
Ojo rojo, trauma o pérdida súbita, con hora y agudeza de ingreso.
La fotografía de fondo que llega de otra unidad, valorada y documentada.
Aplicaciones34 aplicaciones, una para cada parte de tu día.
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34 aplicaciones, una para cada parte de tu día.
Pacientes
Antes de la consulta
La consulta
Procedimientos
Seguimiento
Cobros y facturación
El glaucoma avanza sin que nadie lo sienta.
Tu paciente no nota que está perdiendo campo visual, y por eso deja las gotas. Es la enfermedad con peor adherencia de la medicina.
Es su pantalla, no la tuya: la abre con tu nombre arriba.
Y mientras tanto, esto corre solo. Sin que nadie lo empuje.
Cuánto cuesta. Incluida en tu suscripción, sin límite de pacientes y sin costo por paciente conectado.
Si cambia de médico. Se lleva su app y su historia, y el siguiente médico se conecta con el mismo código.
Nunca has sabido de dónde viene tu agenda.
Cincuenta pacientes al día, óptica y quirófano, y ninguna cifra de qué proporción viene de dónde ni cuánto deja cada cosa.
El tablero muestra: no te va a recomendar subir la tarifa ni indicar más estudios. Esa decisión no es de un software.
Escalas y clasificaciones publicadas, con su referencia.
Agudeza no inventa escalas ni convierte a ojo. Usa las publicadas que ya aplicas, con sus definiciones originales. Estas son las referencias, por si quieres verificarlas.
Casi todo tu equipo ya habla DICOM.
Esta es la especialidad donde la integración cuesta menos y rinde más: los aparatos ya hablan el protocolo, solo hay que darles a dónde mandar.
Cada equipo se confirma por modelo antes de que contrates, no después. Si el tuyo no está en la lista, pregúntanos: lo que no se conecta entra como PDF al expediente, que es como entra hoy de todos modos.
Tus pacientes son tuyos. Tu expediente también.
Ni catálogo que te asigne pacientes, ni comisión por consulta, ni expediente rehén. Tú cobras completo, tú fijas la agenda y la historia visual de cada paciente sale contigo el día que quieras irte.
Pagas una suscripción fija. Lo que cobras a tu paciente es tuyo, completo.
Años de agudeza, refracción y presión no se rehacen. Salen contigo en formato abierto.
El paciente es tuyo, no de un catálogo. Nadie lo reasigna ni le ofrece otro médico.
Tú fijas duración, tarifa y política de cancelación. Y si prefieres redactar tú la nota, la redactas.
Lo aburrido ya está resuelto. No lo vas a armar.
El cobro, la factura, la firma que vale y el expediente que puedes llevarte. Viene puesto en las veinte especialidades, sin configurar nada y sin módulos aparte.
Haz la cuenta con tus números.
No te vamos a prometer un porcentaje. Pon cuántas consultas das, cuánto cobras y cuánto tardas hoy en documentar, y mira qué sale.
Cálculo con 4.3 semanas por mes. Los minutos son los que tú pones, no un promedio nuestro.
Sin instalación ni migración. Tu primera consulta ya sale documentada.
Se dan de alta conforme los vas viendo. Nadie teclea un fin de semana.
Apagas la captura y redactas como siempre. Lo demás sigue corriendo.
Agenda, recordatorios y cobro. Sin ver el contenido clínico.
El expediente completo en el teléfono, también a domicilio.
Cancelas sin penalización y te llevas todo en formato abierto.
Un precio, sin comisión por consulta.
Pruébalo con tus pacientes reales antes de pagar nada. Sin tarjeta y sin llamada de ventas.
- 1 médico activo
- Agudeza completo, sin funciones recortadas
- Agudeza, refracción y presión seriadas
- Hasta 50 consultas documentadas
- Soporte por correo
- Consultas ilimitadas
- Curvas de agudeza, refracción y presión
- Estudios archivados junto a tu lectura firmada
- Tamizaje de retinopatía con aviso de control
- Cobros, facturación y tableros de continuidad
- Soporte prioritario
- Todo lo de Práctica, más:
- Optometrista y equipo con acceso al caso
- Tableros de casuística y de quirófano
- Expediente consolidado con permisos por perfil
- Auditoría de cada acceso y respaldo dedicado
Precios en pesos mexicanos, sin IVA. Puedes cancelar cuando quieras y llevarte tu expediente.
Veinte minutos sobre un caso tuyo.
Traes un caso real, anonimizado si prefieres, y te mostramos cómo sale la nota, cómo se ve la curva de presión de un glaucoma y qué pasa con el control de fondo que vence. Si no te sirve, te lo decimos y no insistimos.
Te escribe alguien del equipo clínico, no un vendedor. Si prefieres empezar por tu cuenta, el piloto no pide tarjeta.
Preguntas sobre Agudeza
¿Cómo lleva el control de glaucoma?
Cada presión que tomas entra a una curva, no a una hoja distinta. Ves la tendencia de meses, la meta que fijaste para ese paciente y si se salió, junto al campo visual y a la tomografía de la capa de fibras. El glaucoma se maneja comparando, y comparar deja de ser buscar en tres lugares.
¿Y la agudeza y la refracción?
También se grafican visita tras visita, en Snellen o LogMAR según prefieras, con la refracción de cada ojo al lado. Ver la serie es lo que te dice si una catarata está avanzando o si un cambio no cuadra con lo que esperabas.
¿Ayuda con el tamizaje de retinopatía?
Sí, y es de lo que más rinde. Los diabéticos de tu consultorio quedan marcados con cuándo les toca fondo de ojo, y te avisa quiénes llevan más de un año sin volver. Ahí es donde se pierde vista que todavía se podía salvar.
¿Qué hace con la campimetría y la tomografía?
Las archiva junto a la nota que las pidió, con tu lectura firmada al lado. Agudeza no mide capas ni interpreta índices: se encarga de que el estudio y tu interpretación sigan juntos dentro de cinco años.
¿Y el quirófano de catarata?
La nota operatoria queda con la técnica, el lente implantado, su poder y su lote, dictada al salir. El posoperatorio y la agudeza final entran a la misma serie del paciente, así el resultado se mide contra el punto de partida.
¿Y si prefiero escribir yo la nota?
Entonces escríbela. Agudeza no te obliga a grabar: apagas la captura, redactas tu nota como siempre y el resto sigue corriendo solo. Las curvas se llenan igual y el aviso del control no depende de quién escribe la nota.
¿Cuánto tardo en empezar?
Menos de un día. No hay instalación ni migración: creas tu cuenta, invitas a tus pacientes cuando quieras y la primera consulta ya sale documentada.
Cierra el consultorio con el expediente cerrado.
Empieza con la consulta de mañana. Sin instalación ni migración: creas tu cuenta y la primera nota sale documentada, con cada medición en su curva y lista para tu firma.