Tú miras la piel.
La nota se escribe sola.
La foto está en tu teléfono. La de hace un año, quién sabe dónde.
El seguimiento dermatológico es comparar, y hoy comparar significa buscar entre miles de fotos sin nombre, tomadas a distinta distancia y con distinta luz.
Estrato se encarga de eso, para que la consulta vuelva a ser mirar la piel.
Hablas con tu paciente. El resto se acomoda solo.
Documenta mientras exploras al paciente.
Cambia el tipo de nota y mira cómo cambia la salida. Un control de lunares no se documenta como un procedimiento ni como una consulta de acné.
La foto es tu mejor dato. Y tu mayor riesgo.
Documentas con imagen y aplicas producto rastreable. Las dos cosas tienen consecuencias legales en México que ningún expediente general contempla, y una demanda por una foto publicada cuesta más que diez años de suscripción.
Un “sí, publícala” por WhatsApp.
Permiso firmado, y cada foto sabe cuál tiene.
Si retiran un lote, no sabes a quién se lo aplicaste.
La lista completa en una búsqueda.
La prueba de embarazo que tú tienes que recordar cada mes.
El esquema no avanza sin ella.
Sesiones sueltas que se abandonan a la sexta.
Joules acumulados y paquete cobrado por adelantado.
La llamada para preguntar cuándo tocaba volver.
Las dos lecturas agendadas desde que lo colocas.
Cada tarjeta muestra los dos lados. Arrastra el divisor para encender uno u otro. Las horas salen de 45 consultas por semana y 8 minutos de documentación por consulta; abajo puedes poner tus propios números.
La nota es donde empieza. No donde termina.
Detrás de la consulta está el resto de tu práctica: la foto que hay que archivar comparable, la biopsia que hay que correlacionar, el laboratorio del paciente con isotretinoína, el paquete de estética y el control anual que nadie volvió a agendar.
Antes. La lesión llega vista.
Durante. Tú solo exploras.
Después. El resultado no se pierde.
La lectura de la piel es tuya. Estrato no cruza esa línea.
Una herramienta que toca lesiones pigmentadas tiene que decir con claridad qué no hace.
Guarda la imagen comparable y te la pone junto a la del año pasado. Interpretar es tuyo.
Documenta la lesión, la escala y el cambio en el tiempo. La indicación es tuya.
Codifica el diagnóstico que tú estableces y lo deja trazable en la nota.
Ofrece los criterios publicados y los deja registrados. Aplicarlos es tuyo.
La foto identifica. Por eso va cifrada.
Estrato se diseñó asumiendo que cualquier filtración es inaceptable, no improbable. Las imágenes se guardan cifradas, nunca en el carrete del teléfono, y cada acceso queda auditado.
Cifrado de extremo a extremo. Nadie del equipo puede leer tu contenido clínico.
Ni los nuestros ni los de terceros. Es cláusula de contrato, no una preferencia.
Se elimina salvo que decidas conservarlo, y cada acceso queda auditado.
El dermatólogo no vive solo de la consulta.
La consulta es el grueso, pero en el mismo consultorio se hacen procedimientos, se opera piel, se atiende estética y se resuelve por foto lo que no necesita traslado.
La lesión descrita, la escala del caso y el plan de tratamiento.
Biopsia, crioterapia o electrofulguración, con consentimiento y muestra rotulada.
Extirpación con márgenes, cierre y correlación con el reporte de patología.
Consentimiento, foto de antes y después y el paquete de sesiones cobrado.
Mapa corporal con cada lesión numerada y comparada en el tiempo.
La foto que llega desde casa, valorada y documentada en el expediente.
Aplicaciones35 aplicaciones, una para cada parte de tu día.
Ver todasOcultar
35 aplicaciones, una para cada parte de tu día.
Pacientes
Antes de la consulta
La consulta
Procedimientos
Seguimiento
Cobros y facturación
La piel cambia despacio. Tú la ves cada dos meses.
Entre una cita y la otra la lesión evoluciona, el tratamiento se abandona y la foto que necesitabas nadie la tomó.
Es su pantalla, no la tuya: la abre con tu nombre arriba.
Y mientras tanto, esto corre solo. Sin que nadie lo empuje.
Cuánto cuesta. Incluida en tu suscripción, sin límite de pacientes y sin costo por paciente conectado.
Si cambia de médico. Se lleva su app y su historia, y el siguiente médico se conecta con el mismo código.
Nunca has sabido qué te trae pacientes.
En dermatología el paciente llega por redes, por Google o porque alguien lo mandó. Nunca has sabido cuál de los tres, ni cuánto vale cada uno.
El tablero muestra: no te va a recomendar subir la tarifa ni indicar más estudios. Esa decisión no es de un software.
Escalas y criterios publicados, con su referencia.
Estrato no inventa índices ni clasifica a ojo. Usa los publicados que ya aplicas, con sus definiciones originales. Estas son las referencias, por si quieres verificarlas.
Cámara, dermatoscopio y poco más.
El equipo de dermatología es más de imagen que de señal, y casi todo sale como archivo.
Cada equipo se confirma por modelo antes de que contrates, no después. Si el tuyo no está en la lista, pregúntanos: lo que no se conecta entra como PDF al expediente, que es como entra hoy de todos modos.
Tus pacientes son tuyos. Tus fotografías también.
Ni catálogo que te asigne pacientes, ni comisión por consulta, ni archivo rehén. Tú cobras completo y el historial fotográfico de cada paciente, que es lo más difícil de reconstruir, sale contigo el día que quieras irte.
Pagas una suscripción fija. Lo que cobras a tu paciente es tuyo, completo.
Años de seguimiento de una lesión no se rehacen. Salen contigo en formato abierto.
El paciente es tuyo, no de un catálogo. Nadie lo reasigna ni le ofrece otro médico.
Tú fijas duración, tarifa y política de cancelación. Y si prefieres redactar tú la nota, la redactas: lo demás sigue corriendo igual.
Lo aburrido ya está resuelto. No lo vas a armar.
El cobro, la factura, la firma que vale y el expediente que puedes llevarte. Viene puesto en las veinte especialidades, sin configurar nada y sin módulos aparte.
Haz la cuenta con tus números.
No te vamos a prometer un porcentaje. Pon cuántas consultas das, cuánto cobras y cuánto tardas hoy entre la nota y las fotos, y mira qué sale.
Cálculo con 4.3 semanas por mes. Los minutos son los que tú pones, no un promedio nuestro.
Sin instalación ni migración. Tu primera consulta ya sale documentada.
Se dan de alta conforme los vas viendo. Nadie teclea un fin de semana.
Apagas la captura y redactas como siempre. Lo demás sigue corriendo.
Agenda, recordatorios y cobro. Sin ver el contenido clínico.
El expediente completo en el teléfono, también a domicilio.
Cancelas sin penalización y te llevas todo en formato abierto.
Un precio, sin comisión por consulta.
Pruébalo con tus pacientes reales antes de pagar nada. Sin tarjeta y sin llamada de ventas.
- 1 médico activo
- Estrato completo, sin funciones recortadas
- Fotografía comparable y mapa de lunares
- Hasta 50 consultas documentadas
- Soporte por correo
- Consultas ilimitadas
- Fotografía clínica y dermatoscopia comparables
- Mapa de lunares con seguimiento por lesión
- Control de isotretinoína y biológicos
- Cobros, paquetes y facturación
- Soporte prioritario
- Todo lo de Práctica, más:
- Directorio y derivación interna entre médicos
- Tableros de casuística y de procedimientos
- Expediente y archivo fotográfico consolidados
- Auditoría de cada acceso y respaldo dedicado
Precios en pesos mexicanos, sin IVA. Puedes cancelar cuando quieras y llevarte tu expediente y tus fotografías.
Veinte minutos sobre un caso tuyo.
Traes un caso real, anonimizado si prefieres, y te mostramos cómo sale la nota, cómo se comparan dos fotos de la misma lesión y cómo se ve el mapa de lunares. Si no te sirve, te lo decimos y no insistimos.
Te escribe alguien del equipo clínico, no un vendedor. Si prefieres empezar por tu cuenta, el piloto no pide tarjeta.
Preguntas sobre Estrato
¿Qué quiere decir que las fotos sean comparables?
Que la de hoy y la del año pasado se puedan poner una junto a otra y que la diferencia sea la lesión, no la luz ni la distancia. Estrato guía el encuadre con la referencia de la toma previa, registra la región del cuerpo y numera la lesión, así comparar deja de ser buscar entre miles de fotos sin nombre en tu galería.
¿Cómo funciona el mapa de lunares?
Cada lesión queda numerada sobre un mapa corporal, con su foto clínica y su dermatoscopia. En el control siguiente ves cuáles cambiaron de tamaño, borde o color respecto de la vez anterior. Eso es lo que hoy depende de la memoria y de una carpeta con fechas.
¿Y el resultado de la biopsia?
Entra al expediente junto a la foto de la lesión que se tomó y queda marcado como pendiente de avisar hasta que alguien lo avisa, con registro de quién y cuándo. Un carcinoma reportado deja de depender de que te acuerdes el jueves.
¿Sirve para el control de isotretinoína?
Sí. Programa el laboratorio y la prueba de embarazo según el esquema que indicaste, avisa cuando vencen y deja el resultado junto a la indicación. El calendario de controles deja de vivir en tu cabeza.
¿Y la parte estética?
Consentimiento por procedimiento, foto de antes y después con el mismo encuadre y el paquete de sesiones con su estado de cuenta. Lo estético y lo clínico quedan en el mismo expediente sin mezclarse en la nota.
¿Las fotos se quedan en mi teléfono?
No, y es a propósito. Se guardan cifradas en el expediente del paciente, no en tu carrete. Una fotografía clínica identifica a alguien más que un nombre, y tenerla suelta en un teléfono personal es el riesgo que nadie quiere explicar.
¿Y si prefiero escribir yo la nota?
Entonces escríbela. Estrato no te obliga a grabar: apagas la captura, redactas tu nota como siempre y el resto sigue corriendo solo. Las fotos se archivan igual, el mapa se actualiza igual y la agenda, el cobro y el aviso del resultado no dependen de quién escribe la nota.
¿Cuánto tardo en empezar?
Menos de un día. No hay instalación ni migración: creas tu cuenta y la primera consulta ya sale documentada, con su foto archivada donde debe.
Cierra el consultorio con el archivo en orden.
Empieza con la consulta de mañana. Sin instalación ni migración: creas tu cuenta y la primera nota sale documentada, con la foto archivada y comparable para el próximo control.