Tú mides la actividad.
La nota se escribe sola.
Veintiocho articulaciones. Y el informe del biológico, tres veces.
El conteo que se teclea articulación por articulación, el índice que se saca en una calculadora aparte, y el informe que la aseguradora pide, rebota y vuelve a pedir.
Remisión se encarga de eso, para que la consulta vuelva a ser explorar y decidir.
Hablas con tu paciente. El resto se acomoda solo.
Documenta mientras exploras al paciente.
Cambia el tipo de nota y mira cómo cambia la salida. Un control de artritis no se documenta como un lupus ni como el informe para autorizar un biológico.
El biológico cuesta lo que un coche al año.
Peleas autorizaciones carísimas, infundes en sitio y vigilas toxicidad durante años. Tres cosas que no caben en una nota de consulta y que en México deciden si tu paciente se trata o no se trata.
Una carta convincente, y a ver qué contestan.
Actividad, fallo previo y tamizaje, documentados.
Una hoja de enfermería.
Procedimiento con premedicación, lote y su cobro.
Cuarenta minutos a mano. Es decir, no se hace.
El formato de COFEPRIS armado desde el expediente.
La sorpresa de la transaminasa en trescientos.
Calendario por fármaco, con aviso antes.
El score en un informe aparte.
Comparado contra el DAS28, que es donde se decide escalar.
Cada tarjeta muestra los dos lados. Arrastra el divisor para encender uno u otro. Las horas salen de 30 consultas por semana y 14 minutos de documentación por consulta; abajo puedes poner tus propios números.
La nota es donde empieza. No donde termina.
Detrás de la consulta está el resto del caso: el biológico que hay que autorizar, el laboratorio del inmunosupresor que vence, el brote que ocurre entre citas y el paciente que dejó de aplicarse.
Antes. El paciente llega medido.
Durante. Tú solo exploras.
Después. El trámite deja de atorarse.
La decisión terapéutica es tuya. Remisión no cruza esa línea.
Una herramienta que acompaña inmunosupresión tiene que decir con claridad qué no hace.
Grafica la actividad contra tu meta y muestra el fallo documentado. Cambiar de esquema lo decides tú.
Contrasta interacciones y vigilancia del inmunosupresor antes de que firmes.
Aplica los criterios de clasificación que tú indicas y los deja trazables.
Arma el informe con lo que ya documentaste. La conversación con el pagador sigue siendo tuya.
Décadas de inmunosupresión, conservadas íntegras.
Remisión se diseñó asumiendo que cualquier filtración es inaceptable, no improbable. Cifrado de extremo a extremo, estudios guardados en el expediente y auditoría de cada acceso.
Cifrado de extremo a extremo. Nadie del equipo puede leer tu contenido clínico.
Ni los nuestros ni los de terceros. Es cláusula de contrato, no una preferencia.
Se elimina salvo que decidas conservarlo, y cada acceso queda auditado.
El reumatólogo pelea en la consulta y con la aseguradora.
La consulta mide la actividad, pero después viene el trámite del biológico, el laboratorio de control que nadie recuerda y el brote que ocurre entre citas.
Conteo articular, índice de actividad y el ajuste contra la meta.
Criterios de clasificación, estudios de base y punto de partida.
Informe con la actividad documentada y el fallo terapéutico previo.
Hepática, renal y hemograma del inmunosupresor, con su calendario.
El empeoramiento entre citas, reportado y valorado a tiempo.
El procedimiento en consultorio, con consentimiento y articulación.
Aplicaciones33 aplicaciones, una para cada parte de tu día.
Ver todasOcultar
33 aplicaciones, una para cada parte de tu día.
Pacientes
Antes de la consulta
La consulta
Biológicos
Entre consultas
Cobros y tableros
El brote no espera a tu siguiente cita.
Tu paciente empeora en marzo y lo ves en mayo. Con el biológico de por medio, esos dos meses cuestan dinero y función articular.
Es su pantalla, no la tuya: la abre con tu nombre arriba.
Y mientras tanto, esto corre solo. Sin que nadie lo empuje.
Cuánto cuesta. Incluida en tu suscripción, sin límite de pacientes y sin costo por paciente conectado.
Si cambia de médico. Se lleva su app y su historia, y el siguiente médico se conecta con el mismo código.
Nunca has sabido de dónde viene tu agenda.
Sigues pacientes por décadas y peleas autorizaciones caras, sin una cifra de cuánto vale uno ni cuánto tiempo se va en trámite.
El tablero muestra: no te va a recomendar subir la tarifa ni indicar más estudios. Esa decisión no es de un software.
Índices publicados, con su referencia.
Remisión no inventa índices ni estima la actividad a ojo. Calcula los publicados que ya usas, con sus variables y puntos de corte originales. Estas son las referencias, por si quieres verificarlas.
Ecógrafo y densitómetro.
Dos aparatos importan en reumatología, y los dos hablan DICOM.
Cada equipo se confirma por modelo antes de que contrates, no después. Si el tuyo no está en la lista, pregúntanos: lo que no se conecta entra como PDF al expediente, que es como entra hoy de todos modos.
Tus pacientes son tuyos. Tu serie de actividad también.
Ni catálogo que te asigne pacientes, ni comisión por consulta, ni expediente rehén. Tú cobras completo y años de índices de actividad salen contigo el día que quieras irte.
Pagas una suscripción fija. Lo que cobras a tu paciente es tuyo, completo.
Años de DAS28 y de fallos terapéuticos no se rehacen. Salen en formato abierto.
El paciente es tuyo, no de un catálogo. Nadie lo reasigna ni le ofrece otro médico.
Tú fijas la meta, la frecuencia, la tarifa y la política de cancelación. Y si prefieres redactar tú la nota, la redactas.
Lo aburrido ya está resuelto. No lo vas a armar.
El cobro, la factura, la firma que vale y el expediente que puedes llevarte. Viene puesto en las veinte especialidades, sin configurar nada y sin módulos aparte.
Haz la cuenta con tus números.
No te vamos a prometer un porcentaje. Pon cuántas consultas das, cuánto cobras y cuánto tardas hoy entre la nota y el papeleo, y mira qué sale.
Cálculo con 4.3 semanas por mes. Los minutos son los que tú pones, no un promedio nuestro.
Sin instalación ni migración. Tu primera consulta ya sale documentada.
Se dan de alta conforme los vas viendo. Nadie teclea un fin de semana.
Apagas la captura y redactas como siempre. Lo demás sigue corriendo.
Agenda, recordatorios y cobro. Sin ver el contenido clínico.
El expediente completo en el teléfono, también a domicilio.
Cancelas sin penalización y te llevas todo en formato abierto.
Un precio, sin comisión por consulta.
Pruébalo con tus pacientes reales antes de pagar nada. Sin tarjeta y sin llamada de ventas.
- 1 médico activo
- Remisión completo, sin funciones recortadas
- Conteo articular e índices de actividad
- Hasta 50 consultas documentadas
- Soporte por correo
- Consultas ilimitadas
- Actividad graficada contra la meta que fijaste
- Informe para autorización de biológicos
- Calendario de laboratorios del inmunosupresor
- Cobros, facturación y tableros de continuidad
- Soporte prioritario
- Todo lo de Práctica, más:
- Enfermería de infusión con acceso al caso
- Tableros de pacientes en remisión y en actividad
- Expediente consolidado con permisos por perfil
- Auditoría de cada acceso y respaldo dedicado
Precios en pesos mexicanos, sin IVA. Puedes cancelar cuando quieras y llevarte tu expediente.
Veinte minutos sobre un caso tuyo.
Traes un caso real, anonimizado si prefieres, y te mostramos cómo sale la nota con el conteo articular, cómo se ve la curva de actividad y qué tan armado queda el informe del biológico. Si no te sirve, te lo decimos y no insistimos.
Te escribe alguien del equipo clínico, no un vendedor. Si prefieres empezar por tu cuenta, el piloto no pide tarjeta.
Preguntas sobre Remisión
¿Cómo documenta el conteo articular?
Mientras exploras y dictas. Las 28 articulaciones quedan registradas como dolorosas o inflamadas sin que teclees ninguna, y el índice sale calculado con esas variables más el reactante y la escala del paciente. Lo que hoy son varios minutos de captura y una calculadora aparte queda listo al cerrar.
¿Ayuda con la autorización de biológicos?
Es de lo que más rinde en esta especialidad. El informe se arma desde el expediente con lo que la aseguradora pide: el diagnóstico con sus criterios, la serie de actividad que muestra que el paciente no está en meta, y el fallo documentado a los tratamientos previos con sus fechas y dosis. Eso último es lo que suele faltar y lo que hace que el trámite rebote.
¿Vigila los laboratorios del inmunosupresor?
Sí. Programa el perfil hepático, la función renal y el hemograma según el fármaco que indicaste, avisa cuando vencen y deja el resultado junto a la indicación. El calendario de vigilancia del metotrexato deja de vivir en tu memoria.
¿Y lo que pasa entre consultas?
El paciente reporta rigidez matutina, dolor y articulaciones afectadas desde su teléfono. Un brote a las tres semanas de la consulta deja de esperar hasta la cita del mes siguiente, y llegas sabiendo cómo estuvo el periodo completo.
¿Sirve para lupus y espondiloartritis?
Sí. SLEDAI, BASDAI y ASDAS se aplican y grafican igual que el DAS28, cada uno con su meta. La lógica es la misma: se trata contra un objetivo medido y la serie es lo que dice si vas bien.
¿Y si prefiero escribir yo la nota?
Entonces escríbela. Remisión no te obliga a grabar: apagas la captura, redactas tu nota como siempre y el resto sigue corriendo solo. Los índices se calculan igual, el informe del biológico se arma igual y el aviso del laboratorio no depende de quién escribe la nota.
¿Cuánto tardo en empezar?
Menos de un día. No hay instalación ni migración: creas tu cuenta, invitas a tus pacientes cuando quieras y la primera consulta ya sale documentada.
Cierra el consultorio con el expediente cerrado.
Empieza con la consulta de mañana. Sin instalación ni migración: creas tu cuenta y la primera nota sale documentada, con el conteo hecho y el índice calculado.