Tú miras y decides.
El informe se escribe solo.
El estudio dura veinte minutos. El informe y la biopsia, semanas.
El informe que se escribe después, la imagen que queda en la torre, la patología que vuelve a un correo y la vigilancia que depende de que el paciente se acuerde en tres años.
Lumen se encarga de eso, para que tu día vuelva a ser mirar y decidir.
Hablas con tu paciente. El resto se acomoda solo.
Documenta al salir del estudio.
Cambia el tipo de nota y mira cómo cambia la salida. Una consulta no se documenta como un informe de colonoscopia ni como el control de una colitis.
Te van a pedir tus indicadores.
Gastroenterología es de las pocas especialidades donde tu trabajo se mide con números públicos, y donde el hospital privado y la aseguradora ya empezaron a pedírtelos. Hoy nadie en México los lleva.
Nadie sabe su tasa. Ni tú ni el hospital.
Calculada sola, de lo que ya documentaste.
Se reconstruye con la bitácora de la enfermera.
Equipo, paciente y reprocesamiento ligados.
Una línea que dice “sedación consciente”.
Fármacos, dosis y Aldrete.
Se trata muchísimo. Se confirma poquísimo.
La prueba de control se agenda sola.
Un valor suelto por estudio.
La tendencia, junto a Child-Pugh y FIB-4.
Cada tarjeta muestra los dos lados. Arrastra el divisor para encender uno u otro. Las horas salen de 35 consultas por semana y 10 minutos de documentación por consulta; abajo puedes poner tus propios números.
El informe es donde empieza. No donde termina.
Detrás del estudio está el resto del caso: la patología que vuelve y hay que avisar, la vigilancia que hay que programar según lo que salió y el paciente que no volvió cuando le tocaba.
Antes del estudio. La preparación deja de fallar.
Al salir del estudio. Dictas y ya está.
Después del estudio. La vigilancia no depende de nadie.
La lectura del estudio es tuya. Lumen no cruza esa línea.
Una herramienta que acompaña una sala de endoscopia tiene que decir con claridad qué no hace.
La archiva junto al hallazgo que describiste, en el mismo informe. Interpretar es tuyo.
Ofrece la clasificación publicada y la deja trazable. Qué morfología es lo asignas tú.
Codifica el diagnóstico que tú estableces y lo deja trazable en el informe.
Propone la vigilancia según lo que documentaste y tú confirmas. El intervalo lo decides tú.
Tu informe con imagen viaja cifrado.
Lumen se diseñó asumiendo que cualquier filtración es inaceptable, no improbable. Cifrado de extremo a extremo, imágenes guardadas en el expediente y auditoría de cada acceso.
Cifrado de extremo a extremo. Nadie del equipo puede leer tu contenido clínico.
Ni los nuestros ni los de terceros. Es cláusula de contrato, no una preferencia.
Se elimina salvo que decidas conservarlo, y cada acceso queda auditado.
El gastroenterólogo trabaja en consulta y en sala.
La consulta indica el estudio, el estudio genera un informe, el informe manda una biopsia y la biopsia decide cuándo hay que volver. Cada uno de esos momentos pide su propia nota.
El síntoma estudiado, con la escala del caso y el plan.
Informe dictado al salir, con hallazgos, imagen y biopsias tomadas.
Preparación, hallazgos, pólipos resecados y su morfología.
Hemorragia con hora, escala de riesgo y hallazgo endoscópico.
Evolución del internado por hepatopatía o sangrado.
Cuándo toca repetir según lo que salió, avisado solo.
Aplicaciones33 aplicaciones, una para cada parte de tu día.
Ver todasOcultar
33 aplicaciones, una para cada parte de tu día.
Pacientes
Antes del estudio
El estudio
Después
Consulta
Cobros y facturación
El síntoma digestivo no espera a tu agenda.
El brote, el sangrado y la respuesta al tratamiento pasan entre citas, y llegan a tu consultorio como un recuerdo borroso.
Es su pantalla, no la tuya: la abre con tu nombre arriba.
Y mientras tanto, esto corre solo. Sin que nadie lo empuje.
Cuánto cuesta. Incluida en tu suscripción, sin límite de pacientes y sin costo por paciente conectado.
Si cambia de médico. Se lleva su app y su historia, y el siguiente médico se conecta con el mismo código.
Nunca has sabido de dónde viene tu agenda.
Tu ingreso viene de consulta y de sala, en proporciones que nunca has medido. Ni de dónde sale cada paciente.
El tablero muestra: no te va a recomendar subir la tarifa ni indicar más estudios. Esa decisión no es de un software.
Escalas y clasificaciones publicadas, con su referencia.
Lumen no inventa clasificaciones ni redondea a ojo. Usa las publicadas que ya aplicas, con sus definiciones originales. Estas son las referencias, por si quieres verificarlas.
La torre, el elastógrafo y lo que imprime.
Buena parte del equipo de gastroenterología entrega PDF. Lo decimos así para que no esperes otra cosa.
Cada equipo se confirma por modelo antes de que contrates, no después. Si el tuyo no está en la lista, pregúntanos: lo que no se conecta entra como PDF al expediente, que es como entra hoy de todos modos.
Tus pacientes son tuyos. Tus informes también.
Ni catálogo que te asigne pacientes, ni comisión por estudio, ni archivo rehén. Tú cobras completo y tus informes con su imagen salen contigo aunque cambies de unidad de endoscopia.
Pagas una suscripción fija. Lo que cobras a tu paciente es tuyo, completo.
Haces endoscopia en dos lugares y tus informes son un solo registro, y es tuyo.
Informes, imágenes y patología salen en formato abierto. Sin secuestro de datos.
Tú fijas técnica, tarifa y política de cancelación. Y si prefieres redactar tú el informe, lo redactas.
Lo aburrido ya está resuelto. No lo vas a armar.
El cobro, la factura, la firma que vale y el expediente que puedes llevarte. Viene puesto en las veinte especialidades, sin configurar nada y sin módulos aparte.
Haz la cuenta con tus números.
No te vamos a prometer un porcentaje. Pon cuántas consultas y estudios haces, cuánto cobras y cuánto tardas hoy en documentar, y mira qué sale.
Cálculo con 4.3 semanas por mes. Los minutos son los que tú pones, no un promedio nuestro.
Sin instalación ni migración. Tu primera consulta ya sale documentada.
Se dan de alta conforme los vas viendo. Nadie teclea un fin de semana.
Apagas la captura y redactas como siempre. Lo demás sigue corriendo.
Agenda, recordatorios y cobro. Sin ver el contenido clínico.
El expediente completo en el teléfono, también a domicilio.
Cancelas sin penalización y te llevas todo en formato abierto.
Un precio, sin comisión por estudio.
Pruébalo con tus pacientes reales antes de pagar nada. Sin tarjeta y sin llamada de ventas.
- 1 médico activo
- Lumen completo, sin funciones recortadas
- Informes de endoscopia y correlación con patología
- Hasta 50 casos documentados
- Soporte por correo
- Consultas y estudios ilimitados
- Informe dictado al salir, con imagen y clasificación
- Correlación automática con el reporte de patología
- Calendario de vigilancia según hallazgo
- Cobros, facturación y tableros de continuidad
- Soporte prioritario
- Todo lo de Práctica, más:
- Equipo de sala con acceso al caso
- Tableros de casuística, detección y complicaciones
- Expediente consolidado con permisos por perfil
- Auditoría de cada acceso y respaldo dedicado
Precios en pesos mexicanos, sin IVA. Puedes cancelar cuando quieras y llevarte tu expediente.
Veinte minutos sobre un caso tuyo.
Traes un caso real, anonimizado si prefieres, y te mostramos cómo sale el informe dictado, cómo queda la imagen junto al hallazgo y cómo se programa la vigilancia. Si no te sirve, te lo decimos y no insistimos.
Te escribe alguien del equipo clínico, no un vendedor. Si prefieres empezar por tu cuenta, el piloto no pide tarjeta.
Preguntas sobre Lumen
¿Cómo sale el informe de endoscopia?
Lo dictas al salir de la sala, mientras tienes el estudio fresco, y sale estructurado: calidad de la preparación, extensión alcanzada, hallazgos con su morfología, biopsias tomadas y complicaciones si las hubo. Lo que hoy se escribe entre estudio y estudio o al final del día queda cerrado antes del siguiente paciente.
¿Qué pasa con la imagen?
Queda junto al hallazgo que describiste, dentro del mismo informe, no en la memoria de la torre ni en un USB. Cuando el paciente vuelva en tres años, la imagen del pólipo que resecaste sigue estando donde debe.
¿Correlaciona la biopsia?
Sí, y es de lo que más se pierde hoy. El reporte de patología entra al expediente junto a la lesión que lo motivó, con su imagen, y queda marcado como pendiente de avisar hasta que alguien lo avisa. Un adenoma de alto grado deja de depender de que te acuerdes.
¿Programa la vigilancia?
Propone el intervalo según lo que documentaste, número y tipo de lesiones, y tú lo confirmas. Después el aviso sale solo cuando toca, en vez de depender de que el paciente recuerde en tres años que le dijeron que volviera.
¿Ayuda con la preparación?
Sí, y es dinero. Una preparación mala es un estudio perdido y una cita quemada. Las instrucciones salen por WhatsApp el día que toca empezarlas, el paciente confirma que las siguió, y la calidad queda registrada en el informe con la escala de Boston.
¿Sirve para enfermedad inflamatoria intestinal?
Sí. Las escalas de actividad se aplican en cada consulta y se grafican en el tiempo, junto a los hallazgos endoscópicos y a los laboratorios. En esas enfermedades lo que decide conducta es la tendencia, no una consulta suelta.
¿Y si prefiero escribir yo el informe?
Entonces escríbelo. Lumen no te obliga a dictar: redactas como siempre y el resto sigue corriendo solo. La imagen se archiva igual, la patología se correlaciona igual y la vigilancia se programa igual.
¿Cuánto tardo en empezar?
Menos de un día. No hay instalación ni migración: creas tu cuenta y tu próximo estudio ya sale documentado.
Sal de la sala con el informe cerrado.
Empieza con tu próximo estudio. Sin instalación ni migración: creas tu cuenta y el primer informe sale estructurado, con su imagen y su vigilancia programada.