Tú atiendes lo que entra.
La nota se escribe sola.
Veinte pacientes en doce horas. Y las notas al final, de memoria.
La hora que se anota aproximada, el puntaje que se saca en un papel, el pase de turno que se da de palabra y la nota que se escribe cuando ya no recuerdas cuál era cuál.
Guardia se encarga de eso, para que el turno vuelva a ser atender lo que entra.
Hablas con tu paciente. El resto se acomoda solo.
Documenta mientras atiendes.
Cambia el tipo de nota y mira cómo cambia la salida. Una reevaluación no se documenta como el egreso ni como el pase de turno.
Casi todo lo que firmas lo va a leer un abogado.
Tienes más obligaciones legales por turno que ninguna otra especialidad en México, y menos herramientas para cumplirlas sin quitarle tiempo al paciente que está enfrente.
La nota se escribe después, y de memoria.
Ritmo, fármacos y tiempos capturados mientras pasa.
A mano, en el formato del hospital, si es que lo hay.
Clasificadas, fotografiadas y con cadena de custodia.
Adivinar qué sigue, a las cuatro de la mañana.
El protocolo paso por paso, con su notificación.
A mano, con la familia esperando afuera.
Desde el expediente, con folio y libro.
El trámite que se pospone hasta el viernes.
Sale de la misma nota.
Cada tarjeta muestra los dos lados. Arrastra el divisor para encender uno u otro. Las horas salen de 80 consultas por semana y 4 minutos de documentación por consulta; abajo puedes poner tus propios números.
La nota es donde empieza. No donde termina.
Detrás de cada paciente está el resto del turno: la hora en que entró, el puntaje que cambió a las dos horas, el tiempo que pasó hasta el electro, la indicación que se dio y el pendiente que hay que entregarle al que llega.
Cuando llega. La hora se registra sola.
Mientras lo atiendes. Tú solo resuelves.
Cuando lo entregas. El pendiente queda claro.
El triage lo haces tú. Guardia no cruza esa línea.
Una herramienta que acompaña una sala de urgencias tiene que decir con claridad qué no hace.
Calcula el puntaje con los signos que capturaste y lo muestra. Quién pasa primero lo decides tú.
Contrasta interacciones y dosis, y te las pone enfrente antes de que firmes la indicación.
Codifica el diagnóstico que tú estableces y lo deja trazable con su hora.
Registra el tiempo y te avisa si una meta se está venciendo. Activar el código es tuyo.
El registro de tu guardia es el que te defiende.
Guardia se diseñó asumiendo que cualquier filtración es inaceptable, no improbable. Cifrado de extremo a extremo, hora servidor no manipulable y auditoría de cada acceso y cada edición.
Cifrado de extremo a extremo. Nadie del equipo puede leer tu contenido clínico.
Ni los nuestros ni los de terceros. Es cláusula de contrato, no una preferencia.
Se elimina salvo que decidas conservarlo, y cada acceso queda auditado.
Un turno no es una sucesión de consultas.
Entre el ingreso y el pase de turno pasan cosas que piden su propia nota: la reevaluación que cambia el puntaje, el procedimiento que haces ahí mismo y el paciente que se queda en observación.
Motivo, signos, prioridad y el reloj de los tiempos críticos en marcha.
El puntaje que cambia a las dos horas, con la hora y la conducta que siguió.
Sutura, reducción o drenaje, con consentimiento, técnica y hora.
Nota de evolución de quien se queda, con lo pendiente por vigilar.
Lo hecho, lo pendiente y lo que hay que vigilar, por paciente.
Indicaciones, signos de alarma y a dónde se va, por escrito.
Aplicaciones27 aplicaciones, una para cada parte de tu día.
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27 aplicaciones, una para cada parte de tu día.
Cuando llega
Durante la atención
Los tiempos
Cuando lo entregas
Tu registro
Lo diste de alta. Y ahí se acaba lo que sabes.
El paciente que regresa a las setenta y dos horas es el que no entendió las indicaciones o el que empeoró en su casa. Hoy te enteras cuando vuelve a entrar por la puerta.
Es su pantalla, no la tuya: la abre con tu nombre arriba.
Y mientras tanto, esto corre solo. Sin que nadie lo empuje.
Cuánto cuesta. Incluida en tu suscripción, sin límite de pacientes y sin costo por paciente conectado.
Si cambia de médico. Se lleva su app y su historia, y el siguiente médico se conecta con el mismo código.
Das cientos de consultas. De tu práctica no sabes nada.
Tu casuística, tus tiempos y tus honorarios por turno viven en tres lugares distintos, y ninguno te dice cómo va tu práctica.
El tablero muestra: no te va a recomendar subir la tarifa ni indicar más estudios. Esa decisión no es de un software.
Escalas publicadas, con su referencia.
Guardia no inventa puntajes ni prioriza a ojo. Calcula las escalas publicadas que ya usas, con sus variables y puntos de corte originales. Estas son las referencias, por si quieres verificarlas antes de confiarle un solo turno.
Aquí el aparato es del servicio.
En urgencias el equipo es del hospital, pero es de los pocos lugares donde ya está conectado en red.
Cada equipo se confirma por modelo antes de que contrates, no después. Si el tuyo no está en la lista, pregúntanos: lo que no se conecta entra como PDF al expediente, que es como entra hoy de todos modos.
La nota de urgencias es la que más se litiga.
Es la que se escribe con menos tiempo y la que más se revisa después. Guardia la deja con la hora exacta de cada hallazgo y cada indicación, y tu registro de lo que hiciste sale contigo aunque cambies de hospital.
Cada hallazgo y cada indicación quedan con el minuto en que ocurrieron, no con el de cuando te sentaste a escribir.
Haces guardia en tres lugares distintos y tu propio registro de lo que atendiste es uno solo, y es tuyo.
Qué encontraste, qué indicaste y en qué momento. Eso es lo que se revisa cuando algo se cuestiona.
Corre por encima de lo que ya usas. Si el hospital pide su formato, se exporta y se pega.
Lo aburrido ya está resuelto. No lo vas a armar.
El cobro, la factura, la firma que vale y el expediente que puedes llevarte. Viene puesto en las veinte especialidades, sin configurar nada y sin módulos aparte.
Haz la cuenta con tus números.
No te vamos a prometer un porcentaje. Pon cuántos pacientes ves por semana, cuánto te pagan el turno y cuánto tardas hoy en documentar cada uno, y mira qué sale.
Cálculo con 4.3 semanas por mes. Los minutos de documentación son los que tú pones, no un promedio nuestro.
Sin instalación ni migración. Tu primera consulta ya sale documentada.
Se dan de alta conforme los vas viendo. Nadie teclea un fin de semana.
Apagas la captura y redactas como siempre. Lo demás sigue corriendo.
Agenda, recordatorios y cobro. Sin ver el contenido clínico.
El expediente completo en el teléfono, también a domicilio.
Cancelas sin penalización y te llevas todo en formato abierto.
Un precio, sin comisión por turno.
Pruébalo en tus guardias reales antes de pagar nada. Sin tarjeta y sin llamada de ventas.
- 1 médico activo
- Guardia completo, sin funciones recortadas
- Escalas y tiempos críticos registrados
- Hasta 50 pacientes documentados
- Soporte por correo
- Pacientes ilimitados
- Nota con hora exacta y tiempos críticos
- NEWS2, qSOFA y las escalas del servicio
- Pase de turno armado antes de irte
- Tu registro exportable, cambies de hospital o no
- Soporte prioritario
- Todo lo de Práctica, para todo el equipo
- Pase de turno compartido entre guardias
- Tableros de tiempos críticos del servicio
- Integración con el sistema hospitalario por HL7 FHIR
- Auditoría de cada acceso y respaldo dedicado
Precios en pesos mexicanos, sin IVA. Puedes cancelar cuando quieras y llevarte tu registro.
Veinte minutos sobre una guardia tuya.
Traes un caso real, anonimizado si prefieres, y te mostramos cómo sale la nota con hora exacta, cómo quedan las escalas y qué ves en el pase de turno. Si no te sirve, te lo decimos y no insistimos.
Te escribe alguien del equipo clínico, no un vendedor. Si prefieres empezar por tu cuenta, el piloto no pide tarjeta.
Preguntas sobre Guardia
¿Sirve si el hospital ya tiene su expediente?
Sí, y es el caso más común. Guardia corre por encima de lo que ya usas: tú documentas aquí durante el turno, con hora exacta, y al cerrar exportas al formato que el hospital pide. No te obliga a pelear con nadie ni a capturar dos veces lo mismo. Si el servicio entero quiere adoptarlo, esa es otra conversación y se hace con el hospital.
¿Cómo registra los tiempos críticos?
El reloj arranca cuando registras el ingreso, no cuando te acuerdas. Puerta a electro, puerta a aguja y tiempo de estancia quedan calculados solos, y si una meta se está venciendo te lo avisa mientras todavía se puede hacer algo. Después, esos tiempos son el dato que el servicio no tiene y que necesita para defenderse.
¿Y el pase de turno?
Se arma con lo que ya documentaste: qué pacientes quedan, qué se hizo, qué está pendiente y qué hay que vigilar en cada uno. Dejas de entregar seis pacientes de palabra a las siete de la mañana, que es donde se pierden las cosas.
¿Por qué insisten en la hora exacta?
Porque la nota de urgencias es la que más se revisa cuando algo se cuestiona, y lo primero que se pregunta es cuándo. Una nota escrita al final del turno con horas aproximadas es la peor posición posible. Aquí cada hallazgo y cada indicación quedan con el minuto en que ocurrieron, con hora de servidor y con registro de cualquier edición posterior.
¿Funciona si hago guardias en varios hospitales?
Sí, y ahí es donde más se nota. Tu registro de lo que has atendido es uno solo y es tuyo, aunque los tres hospitales tengan sistemas distintos. Tu casuística deja de estar repartida en expedientes a los que no vas a poder volver.
¿Y si prefiero escribir yo la nota?
Entonces escríbela. Guardia no te obliga a grabar: apagas la captura, redactas tu nota como siempre y el resto sigue corriendo solo. Los tiempos se registran igual, las escalas se calculan igual y el pase de turno se arma igual.
¿Cuánto tardo en empezar?
Menos de un día. No hay instalación ni migración: creas tu cuenta y en tu siguiente guardia ya documentas aquí.
Termina el turno con las notas cerradas.
Empieza con tu próxima guardia. Sin instalación ni migración: creas tu cuenta y el primer paciente ya sale documentado, con su hora y su puntaje, listo para tu firma.