Tú trabajas en el sillón.
El expediente se llena solo.
El tratamiento se terminó. El presupuesto sigue sin cobrarse.
El odontograma en papel que se vuelve a dibujar cada año, el presupuesto escrito a mano que el paciente se lleva y no vuelve, y el tratamiento a medias que nadie persiguió.
Pieza se encarga de eso, para que tu día vuelva a ser trabajar en el sillón.
Hablas con tu paciente. El resto se acomoda solo.
Documenta mientras trabajas.
Cambia el tipo de nota y mira cómo cambia la salida. Un diagnóstico inicial no se documenta como una sesión de endodoncia ni como un control de ortodoncia.
Aquí el expediente tiene treinta y dos piezas.
Documentas por pieza, cobras por tratamiento y esterilizas por ciclo. Ningún expediente médico está hecho para eso, y el software dental que hay en México cobra por sillón y no te deja exportar nada.
Un rollo térmico dentro de un cajón.
Ciclo e indicador biológico, ligados al paciente del día.
Una línea que dice “tratamiento de conductos”.
Longitud, técnica y material, por conducto.
El modelo vive en la nube del fabricante del alineador.
En tu expediente, con el caso.
La cuenta a mano cada quincena, y la discusión.
Reparto por tratamiento, con su corte.
Fotos sueltas en el celular.
Serie comparable, mes con mes, durante dos años.
Cada tarjeta muestra los dos lados. Arrastra el divisor para encender uno u otro. Las horas salen de 40 consultas por semana y 9 minutos de documentación por consulta; abajo puedes poner tus propios números.
El odontograma es donde empieza. No donde termina.
Detrás del sillón está el resto de tu consultorio: el presupuesto que el paciente se llevó y no contestó, la mensualidad que vence, la pieza que quedó a medias y el control que toca en seis meses.
En la primera cita. El plan sale del odontograma.
En el sillón. Tú solo trabajas.
Entre citas. Nada se queda a medias.
El plan de tratamiento es tuyo. Pieza no cruza esa línea.
Una herramienta que toca presupuestos tiene que ser clara sobre qué no hace.
Registra lo que encontraste en cada pieza y arma el presupuesto de lo que tú indicaste.
Las archiva junto a la pieza y a la nota que las pidió. La lectura es tuya.
Usa tu tarifario y tus condiciones de pago. Cuánto cobras y a cuántos meses lo decides tú.
Lleva el saldo y avisa antes de que venza. La conversación con el paciente sigue siendo tuya.
El expediente dental también es clínico.
Pieza se diseñó asumiendo que cualquier filtración es inaceptable, no improbable. Cifrado de extremo a extremo, radiografías guardadas en el expediente y auditoría de cada acceso.
Cifrado de extremo a extremo. Nadie del equipo puede leer tu contenido clínico.
Ni los nuestros ni los de terceros. Es cláusula de contrato, no una preferencia.
Se elimina salvo que decidas conservarlo, y cada acceso queda auditado.
Un consultorio dental no es una sucesión de consultas.
Aquí el paciente vuelve muchas veces por el mismo tratamiento, y entre esas citas pasan cosas: una urgencia de fin de semana, una cirugía, un ajuste de ortodoncia y un control que toca cada seis meses.
Odontograma inicial, radiografías y el presupuesto por pieza.
Lo hecho por pieza y por cara, con material y técnica.
El dolor del sábado, con lo que se hizo y lo que queda pendiente.
Extracción o implante, con consentimiento, técnica y control posterior.
El ajuste de cada mes, con la fase y el tiempo restante estimado.
La limpieza y revisión que toca cada seis meses, avisada sola.
Aplicaciones32 aplicaciones, una para cada parte de tu día.
Ver todasOcultar
32 aplicaciones, una para cada parte de tu día.
Pacientes
Diagnóstico
Tratamiento
Presupuesto y cobro
Seguimiento
Tableros
El tratamiento a medias es tu mayor fuga.
El presupuesto aceptado que se quedó en la tercera sesión, y el paciente que no volvió a la limpieza de los seis meses.
Es su pantalla, no la tuya: la abre con tu nombre arriba.
Y mientras tanto, esto corre solo. Sin que nadie lo empuje.
Cuánto cuesta. Incluida en tu suscripción, sin límite de pacientes y sin costo por paciente conectado.
Si cambia de médico. Se lleva su app y su historia, y el siguiente médico se conecta con el mismo código.
El presupuesto aceptado es tu número, y no lo mides.
Sabes cuánto produjo el consultorio. No sabes cuántos presupuestos propusiste, cuántos se aceptaron ni cuántos tratamientos quedaron a medias.
El tablero muestra: no te va a recomendar subir la tarifa ni indicar más estudios. Esa decisión no es de un software.
Clasificaciones publicadas, con su referencia.
Pieza no inventa índices ni clasifica a ojo. Usa las publicadas que ya aplicas, con sus definiciones originales. Estas son las referencias, por si quieres verificarlas.
Rayos X, escáner y la autoclave.
El consultorio dental sí tiene equipo propio, y casi todo se conecta.
Cada equipo se confirma por modelo antes de que contrates, no después. Si el tuyo no está en la lista, pregúntanos: lo que no se conecta entra como PDF al expediente, que es como entra hoy de todos modos.
Tus pacientes son tuyos. Tu odontograma también.
Ni catálogo que te asigne pacientes, ni comisión por tratamiento, ni expediente rehén. Tú cobras completo, tú fijas la agenda y el historial de cada boca sale contigo el día que quieras irte.
Pagas una suscripción fija. Lo que cobras a tu paciente es tuyo, completo.
El paciente es tuyo, no de un catálogo. Nadie lo reasigna ni le ofrece otro dentista.
Odontogramas, radiografías y presupuestos salen en formato abierto.
Tú fijas tratamiento, tarifa, mensualidades y política de cancelación. Y si prefieres redactar tú la nota, la redactas.
Lo aburrido ya está resuelto. No lo vas a armar.
El cobro, la factura, la firma que vale y el expediente que puedes llevarte. Viene puesto en las veinte especialidades, sin configurar nada y sin módulos aparte.
Haz la cuenta con tus números.
No te vamos a prometer un porcentaje. Pon cuántos pacientes ves, cuánto cobras en promedio y cuánto tardas hoy entre la nota y el presupuesto, y mira qué sale.
Cálculo con 4.3 semanas por mes. Los minutos son los que tú pones, no un promedio nuestro.
Sin instalación ni migración. Tu primera consulta ya sale documentada.
Se dan de alta conforme los vas viendo. Nadie teclea un fin de semana.
Apagas la captura y redactas como siempre. Lo demás sigue corriendo.
Agenda, recordatorios y cobro. Sin ver el contenido clínico.
El expediente completo en el teléfono, también a domicilio.
Cancelas sin penalización y te llevas todo en formato abierto.
Un precio, sin comisión por tratamiento.
Pruébalo con tus pacientes reales antes de pagar nada. Sin tarjeta y sin llamada de ventas.
- 1 dentista activo
- Pieza completo, sin funciones recortadas
- Odontograma y presupuesto por pieza
- Hasta 50 citas documentadas
- Soporte por correo
- Citas y tratamientos ilimitados
- Odontograma vivo con historial por pieza
- Presupuestos con plan de pagos y saldo
- Radiografías y fotos junto a la pieza
- Aviso de presupuesto sin aceptar y de tratamiento a medias
- Soporte prioritario
- Todo lo de Consultorio, más:
- Derivación interna entre especialidades
- Tableros de producción, aceptación y cobranza
- Expediente consolidado con permisos por perfil
- Auditoría de cada acceso y respaldo dedicado
Precios en pesos mexicanos, sin IVA. Puedes cancelar cuando quieras y llevarte tu expediente.
Veinte minutos sobre un caso tuyo.
Traes un caso real, anonimizado si prefieres, y te mostramos cómo se llena el odontograma, cómo sale el presupuesto con su plan de pagos y qué ves de los que no aceptaron. Si no te sirve, te lo decimos y no insistimos.
Te escribe alguien del equipo clínico, no un vendedor. Si prefieres empezar por tu cuenta, el piloto no pide tarjeta.
Preguntas sobre Pieza
¿Cómo funciona el odontograma?
Está vivo, no se vuelve a dibujar cada año. Cada pieza guarda lo que tiene y lo que se le ha hecho, con la fecha, así ves de un vistazo el historial completo de la boca. Cuando terminas una obturación, la pieza cambia de estado sola en vez de que alguien lo anote después.
¿El presupuesto sale del odontograma?
Sí, y ahí está el punto. Marcas lo que hay que hacer en cada pieza, aplicas tu tarifario y el presupuesto se arma solo, con su plan de pagos. El paciente se lo lleva en el teléfono en vez de en una hoja que se pierde entre el estacionamiento y su casa.
¿Y los presupuestos que nadie acepta?
Es la fuga más grande de un consultorio dental y nadie la mide. Ves cuáles se enviaron, cuáles siguen sin respuesta y desde cuándo, para que el seguimiento deje de depender de que alguien se acuerde. Lo mismo con los tratamientos que quedaron a medias: una endodoncia sin su corona tres meses después es un paciente en riesgo y dinero sin cobrar.
¿Lleva los planes de pago a meses?
Sí. Defines el enganche, las mensualidades y las fechas, y el sistema lleva el saldo, aplica cada abono y recuerda al paciente antes de que venza. Dejas de reconstruir a fin de mes quién va al corriente.
¿Sirve para ortodoncia?
Sí. Cada cita de ajuste queda documentada con la fase del tratamiento y el tiempo restante estimado, y las mensualidades del plan corren en paralelo. La ortodoncia es de los tratamientos donde más se pierde el hilo entre el clínico y el cobro.
¿Qué pasa con las radiografías?
Se archivan junto a la pieza y a la nota que las pidió, no en una carpeta del escritorio. Comparar la periapical de hoy con la de hace dos años deja de ser buscar entre carpetas por fecha.
¿Y si prefiero escribir yo la nota?
Entonces escríbela. Pieza no te obliga a grabar: apagas la captura, redactas tu nota como siempre y el resto sigue corriendo solo. El odontograma se actualiza igual, el presupuesto se arma igual y la agenda, el saldo y el aviso de tratamiento a medias no dependen de quién escribe la nota.
¿Y mis pacientes actuales?
Se dan de alta conforme los vas viendo, no en un fin de semana de captura. El odontograma se llena en la primera cita que tengan contigo y desde ahí ya vive solo. Si tienes un archivo con tus pacientes, lo cargamos por ti.
Cierra el consultorio con los cobros al día.
Empieza con la cita de mañana. Sin instalación ni migración: creas tu cuenta y el primer odontograma queda vivo, con su presupuesto listo para enviar.