Tú diseñas el plan.
La nota se escribe sola.
Cuarenta minutos de consulta. Y el plan armado en la noche.
El requerimiento calculado en una hoja de cálculo, los pliegues anotados en una libreta, el plan que se manda al día siguiente y el paciente que dejó de registrar hace tres semanas sin que nadie lo notara.
Basal se encarga de eso, para que la consulta vuelva a ser diseñar el plan.
Hablas con tu paciente. El resto se acomoda solo.
Documenta mientras mides a tu paciente.
Cambia el tipo de nota y mira cómo cambia la salida. Una valoración inicial no se documenta como un control de seguimiento.
El plan es tu producto. Y lo armas en Excel.
No tienes un problema de notas: tienes un problema de que la herramienta con la que armas lo que vendes no existe en ningún expediente. Y menos con el sistema mexicano de equivalentes, que es con el que trabajas.
El plan en Excel, pegado en Word con tu logo.
Equivalentes del SMAE dentro del expediente.
Ocho números tecleados en cada cita.
Descargados del equipo.
Revisar equivalente por equivalente que no se coló nada.
El plan respeta la restricción solo.
Un PDF que se queda pegado en el refrigerador.
La lista de compras de la semana, en su teléfono.
Suplementos que nadie retira.
Dosis, duración y aviso de suspender.
Cada tarjeta muestra los dos lados. Arrastra el divisor para encender uno u otro. Las horas salen de 30 consultas por semana y 15 minutos de documentación por consulta; abajo puedes poner tus propios números.
El plan es donde empieza. No donde termina.
Detrás de la consulta está el resto de tu práctica: el paciente que agenda por WhatsApp, el peso y el registro que reporta desde casa, el plan que llega a su teléfono, el cobro que se cierra y el que dejó de registrar hace tres semanas.
Antes. El paciente llega medido.
Durante. Tú solo mides y ajustas.
Después. El plan no se queda en el cajón.
El plan lo haces tú. Basal no cruza esa línea.
Una herramienta que toca alimentación tiene que decir con claridad qué no hace.
Calcula el requerimiento con la fórmula que elijas y te muestra el desglose. La estructura del plan es tuya.
Codifica el diagnóstico que tú estableces y lo deja trazable en la nota.
Los pliegues y las circunferencias los tomas tú. Basal calcula, grafica y guarda lo que capturaste.
Cuando aparece algo que sale de tu campo, lo señala para que refieras. La derivación la decides tú.
Lo que come tu paciente también es dato de salud.
Basal se diseñó asumiendo que cualquier filtración es inaceptable, no improbable. Consentimiento explícito, cifrado de extremo a extremo y auditoría de cada acceso al expediente.
Cifrado de extremo a extremo. Nadie del equipo puede leer tu contenido clínico.
Ni los nuestros ni los de terceros. Es cláusula de contrato, no una preferencia.
Se elimina salvo que decidas conservarlo, y cada acceso queda auditado.
No todos tus pacientes llegan caminando.
La consulta de consultorio es el grueso, pero también hay pacientes internados que requieren soporte, grupos y seguimiento que ocurre entre citas, no en ellas.
Antropometría, composición corporal, adherencia y ajuste del plan.
Historia dietética, requerimiento calculado y el plan de arranque.
Tamizaje, cálculo de soporte enteral o parenteral y nota de evolución.
Educación en grupo, con asistencia y material entregado a cada uno.
Registro de comidas, peso y foto del plato desde el teléfono.
Para el ajuste que no necesita báscula ni plicómetro.
Aplicaciones38 aplicaciones, una para cada parte de tu día.
Ver todasOcultar
38 aplicaciones, una para cada parte de tu día.
Pacientes
Antes de la consulta
La consulta
Entre consultas
Tu práctica
Cobros y facturación
Tableros
El plan se sigue o no se sigue, todos los días.
Tu trabajo no ocurre en la consulta: ocurre en las veintiún comidas de la semana que tú no ves.
Es su pantalla, no la tuya: la abre con tu nombre arriba.
Y mientras tanto, esto corre solo. Sin que nadie lo empuje.
Cuánto cuesta. Incluida en tu suscripción, sin límite de pacientes y sin costo por paciente conectado.
Si cambia de médico. Se lleva su app y su historia, y el siguiente médico se conecta con el mismo código.
Nunca has sabido qué te trae pacientes.
En nutrición el paciente llega por redes o porque alguien bajó de peso y lo contó. Nunca has sabido cuál pesa más.
El tablero muestra: no te va a recomendar subir la tarifa ni indicar más estudios. Esa decisión no es de un software.
Fórmulas publicadas, con su referencia.
Basal no inventa ecuaciones ni esconde el cálculo. Usa las fórmulas publicadas que ya aplicas, y te deja elegir cuál, porque no todas sirven para el mismo paciente. Estas son las referencias, por si quieres verificarlas.
La báscula y poco más.
Nutrición tiene un aparato que importa, y por suerte es de los que sí se conectan.
Cada equipo se confirma por modelo antes de que contrates, no después. Si el tuyo no está en la lista, pregúntanos: lo que no se conecta entra como PDF al expediente, que es como entra hoy de todos modos.
Tus pacientes son tuyos. Tu expediente también.
Ni catálogo que te asigne pacientes, ni comisión por consulta, ni expediente rehén. Tú cobras completo, tú fijas la agenda y el historial de cada paciente sale contigo el día que quieras irte.
Pagas una suscripción fija. Lo que cobras a tu paciente es tuyo, completo.
El paciente es tuyo, no de un catálogo. Nadie lo reasigna ni le ofrece otro nutriólogo.
Notas, mediciones y planes salen en formato abierto. Sin secuestro de datos.
Tú eliges la fórmula, la frecuencia, la tarifa y la política de cancelación. Y si prefieres redactar tú la nota, la redactas: lo demás sigue corriendo igual.
Lo aburrido ya está resuelto. No lo vas a armar.
El cobro, la factura, la firma que vale y el expediente que puedes llevarte. Viene puesto en las veinte especialidades, sin configurar nada y sin módulos aparte.
Haz la cuenta con tus números.
No te vamos a prometer un porcentaje. Pon cuántas consultas das, cuánto cobras y cuánto tardas hoy en documentar y armar el plan, y mira qué sale.
Cálculo con 4.3 semanas por mes. Los minutos son los que tú pones, no un promedio nuestro.
Sin instalación ni migración. Tu primera consulta ya sale documentada.
Se dan de alta conforme los vas viendo. Nadie teclea un fin de semana.
Apagas la captura y redactas como siempre. Lo demás sigue corriendo.
Agenda, recordatorios y cobro. Sin ver el contenido clínico.
El expediente completo en el teléfono, también a domicilio.
Cancelas sin penalización y te llevas todo en formato abierto.
Un precio, sin comisión por consulta.
Pruébalo con tus pacientes reales antes de pagar nada. Sin tarjeta y sin llamada de ventas.
- 1 nutriólogo activo
- Basal completo, sin funciones recortadas
- Antropometría y requerimiento calculados
- Hasta 50 consultas documentadas
- Soporte por correo
- Consultas ilimitadas
- Agenda, WhatsApp y política de cancelación
- Composición corporal, plan y adherencia medida
- Cobros, facturación y tableros de continuidad
- Paquetes de seguimiento con estado de cuenta
- Soporte prioritario
- Todo lo de Práctica, más:
- Directorio y derivación interna
- Tableros de ocupación y continuidad por nutriólogo
- Expediente consolidado con permisos por perfil
- Auditoría de cada acceso y respaldo dedicado
Precios en pesos mexicanos, sin IVA. Puedes cancelar cuando quieras y llevarte tu expediente.
Veinte minutos sobre un caso tuyo.
Traes una consulta real, anonimizada si prefieres, y te mostramos cómo sale la nota, cómo queda la composición corporal graficada y qué ves de la adherencia entre citas. Si no te sirve, te lo decimos y no insistimos.
Te escribe alguien del equipo clínico, no un vendedor. Si prefieres empezar por tu cuenta, el piloto no pide tarjeta.
Preguntas sobre Basal
¿Con qué fórmula calcula el requerimiento?
Con la que tú elijas. Mifflin-St Jeor, Harris-Benedict o Cunningham cuando ya tienes masa magra medida, porque no todas sirven para el mismo paciente. Basal muestra el desglose completo, el factor de actividad que aplicaste y el resultado queda guardado en la nota, así el ajuste del mes que viene se compara contra un número trazable.
¿Cómo mide la adherencia?
Con lo que el paciente registra entre consultas desde su teléfono, no con lo que recuerda el día de la cita. Ves cuántos días registró, cómo se movió el peso y en qué momento dejó de hacerlo. Si alguien lleva dos semanas sin registrar, te lo marca antes de que la siguiente consulta sea empezar de cero.
¿El plan se lo mando desde aquí?
Sí, llega a su teléfono con las equivalencias y la lista de compras, y sabes si lo abrió. Se acabó el PDF que se manda al día siguiente por WhatsApp y se pierde en la conversación.
¿Sirve para nutrición clínica y no solo para control de peso?
Sí. Los tamizajes nutricionales están incluidos, los laboratorios de control se archivan junto a la nota que los pidió y los tipos de nota cambian según el motivo. Si atiendes pacientes pediátricos, las curvas de la OMS se grafican igual que en el resto del sistema.
¿Y si prefiero escribir yo la nota?
Entonces escríbela. Basal no te obliga a grabar: apagas la captura, redactas tu nota como siempre y el resto sigue corriendo solo. La composición corporal se grafica igual, el requerimiento se calcula igual, y la agenda, el cobro y el aviso de abandono no dependen de quién escribe la nota.
¿Y la facturación?
Los honorarios son deducibles para tu paciente si el pago es por medio electrónico, así que tarde o temprano te la va a pedir. Basal guarda los datos fiscales, lleva los paquetes de seguimiento con su estado de cuenta y deja el cargo listo con su concepto.
¿Qué pasa si un paciente no llega o cancela tarde?
Tú fijas la política y Basal la sostiene: el recordatorio sale por WhatsApp, la ventana de cancelación se avisa sola y la consulta perdida queda registrada y cobrable según lo que hayas acordado.
¿Y mis pacientes actuales?
Se dan de alta conforme los vas viendo, no en un fin de semana de captura. Traes al paciente en su próxima cita con lo mínimo y su historia se va llenando sola. Si tienes un archivo con tus pacientes, lo cargamos por ti.
¿Cuánto tardo en empezar?
Menos de un día. No hay instalación ni migración: creas tu cuenta, invitas a tus pacientes cuando quieras y la primera consulta ya sale documentada.
Cierra el consultorio sin planes pendientes.
Empieza con la consulta de mañana. Sin instalación ni migración: creas tu cuenta y la primera nota sale documentada, con la composición graficada y el plan listo para enviar.