Tú atiendes al paciente.
La nota se escribe sola.
Doce minutos por paciente. Y treinta pacientes.
La nota que se queda a medias para no atrasarse, el certificado que interrumpe la consulta, la receta de crónicos que se copia de la anterior y el paciente que no vuelve hasta que ya está descontrolado.
Umbral se encarga de eso, para que la consulta vuelva a ser atender al paciente.
Hablas con tu paciente. El resto se acomoda solo.
Documenta mientras atiendes al paciente.
Cambia el tipo de nota y mira cómo cambia la salida. Una gripa de temporada no se documenta como un control de diabetes.
Ves de todo en un martes. Tu expediente debería aguantarlo.
Eres el único médico que hace medicina laboral, planificación familiar y una crisis hipertensiva el mismo día. Ningún expediente en México está hecho para esa mezcla, y por eso terminas con tres cuadernos.
Hojas de cálculo, certificados en Word y cobro a sesenta días.
Empresa, aptitud y factura en un solo lugar.
Una hoja impresa que comparas de memoria.
Curvas seriadas y el GOLD sobre una tendencia.
La del niño sí. La del adulto no la lleva nadie.
Lo que toca por edad y comorbilidad, con comprobante.
El retiro se agenda dentro de diez años. O sea, nunca.
El aviso sale solo, años después.
La sutura del sábado es un favor y la caducidad, una sorpresa.
Descontado del inventario y cobrado en la consulta.
Cada tarjeta muestra los dos lados. Arrastra el divisor para encender uno u otro. Las horas salen de 60 consultas por semana y 5 minutos de documentación por consulta; abajo puedes poner tus propios números.
La nota es donde empieza. No donde termina.
Detrás de la consulta está el resto de tu práctica: el paciente que agenda por WhatsApp, la presión y la glucosa que reporta desde casa, la receta de crónicos que se resurte, el cobro que se cierra y el que lleva ocho meses sin volver a su control.
Antes. El paciente llega listo.
Durante. Tú solo atiendes.
Después. El control no se pierde.
La decisión clínica es tuya. Umbral no cruza esa línea.
Una herramienta que acompaña la puerta de entrada del sistema tiene que decir con claridad qué no hace.
Contrasta interacciones y ajustes por función renal, y te los pone enfrente antes de que firmes.
Codifica el diagnóstico que tú estableces y lo deja trazable en la nota.
Arma la referencia con el resumen y los estudios cuando tú la indicas. El criterio es tuyo.
Calcula la escala con lo que capturaste y muestra de dónde sale cada punto. Quien decide eres tú.
Muchas manos lo tocan. Todas quedan registradas.
Umbral se diseñó asumiendo que cualquier filtración es inaceptable, no improbable. Consentimiento explícito por consulta, cifrado de extremo a extremo y auditoría de cada acceso al expediente.
Cifrado de extremo a extremo. Nadie del equipo puede leer tu contenido clínico.
Ni los nuestros ni los de terceros. Es cláusula de contrato, no una preferencia.
Se elimina salvo que decidas conservarlo, y cada acceso queda auditado.
El primer contacto ocurre en varios lugares.
El consultorio es la base, pero el médico de primer contacto también va a domicilio, resuelve urgencias menores sin mandar a nadie al hospital y atiende por mensaje lo que no necesita cita.
El motivo que llega, con diagnóstico codificado y receta contrastada.
Metas a la vista, laboratorio que vence y el que lleva meses sin volver.
Sutura, curación o crisis hipertensiva resueltas en el consultorio, con hora.
Con el expediente completo en el teléfono, no con una libreta.
Emitido en un minuto sin salir de la consulta, archivado con su nota.
Para el resultado, el ajuste y la duda que no necesitan traslado.
Aplicaciones39 aplicaciones, una para cada parte de tu día.
Ver todasOcultar
39 aplicaciones, una para cada parte de tu día.
Pacientes
Antes de la consulta
La consulta
Entre consultas
Tu práctica
Cobros y facturación
Tableros
Tu paciente crónico no vive en tu consultorio.
El diabético y el hipertenso se controlan en su casa, no en los doce minutos que dura la consulta.
Es su pantalla, no la tuya: la abre con tu nombre arriba.
Y mientras tanto, esto corre solo. Sin que nadie lo empuje.
Cuánto cuesta. Incluida en tu suscripción, sin límite de pacientes y sin costo por paciente conectado.
Si cambia de médico. Se lleva su app y su historia, y el siguiente médico se conecta con el mismo código.
Nunca has sabido de dónde viene tu agenda.
Ves sesenta pacientes a la semana y no tienes una sola cifra sobre tu práctica: de dónde salen, cuánto vale cada uno y por dónde se te va el dinero.
El tablero muestra: no te va a recomendar subir la tarifa ni indicar más estudios. Esa decisión no es de un software.
Escalas publicadas, con su referencia.
Umbral no inventa puntajes ni redondea a ojo. Calcula las escalas publicadas que ya usas en el consultorio, con sus variables y puntos de corte originales. Estas son las referencias, por si quieres verificarlas.
Poco equipo, y hay que decirlo.
En primer contacto casi todo se manda a estudiar afuera. Estos son los pocos que sí se conectan, y lo demás entra como archivo.
Cada equipo se confirma por modelo antes de que contrates, no después. Si el tuyo no está en la lista, pregúntanos: lo que no se conecta entra como PDF al expediente, que es como entra hoy de todos modos.
Tus pacientes son tuyos. Tu expediente también.
Ni catálogo que te asigne pacientes, ni comisión por consulta, ni expediente rehén. Tú cobras completo, tú fijas la agenda y el historial de cada paciente sale contigo el día que quieras irte.
Pagas una suscripción fija. Lo que cobras a tu paciente es tuyo, completo.
El paciente es tuyo, no de un catálogo. Nadie lo reasigna ni le ofrece otro médico.
Notas, recetas y controles salen en formato abierto. Sin secuestro de datos.
Tú fijas duración, tarifa y política de cancelación. Y si prefieres redactar tú la nota, la redactas: lo demás sigue corriendo igual.
Lo aburrido ya está resuelto. No lo vas a armar.
El cobro, la factura, la firma que vale y el expediente que puedes llevarte. Viene puesto en las veinte especialidades, sin configurar nada y sin módulos aparte.
Haz la cuenta con tus números.
No te vamos a prometer un porcentaje. Pon cuántas consultas das, cuánto cobras y cuánto tardas hoy en documentar, y mira qué sale.
Cálculo con 4.3 semanas por mes. Los minutos de documentación son los que tú pones, no un promedio nuestro.
Sin instalación ni migración. Tu primera consulta ya sale documentada.
Se dan de alta conforme los vas viendo. Nadie teclea un fin de semana.
Apagas la captura y redactas como siempre. Lo demás sigue corriendo.
Agenda, recordatorios y cobro. Sin ver el contenido clínico.
El expediente completo en el teléfono, también a domicilio.
Cancelas sin penalización y te llevas todo en formato abierto.
Un precio, sin comisión por consulta.
Pruébalo con tus pacientes reales antes de pagar nada. Sin tarjeta y sin llamada de ventas.
- 1 médico activo
- Umbral completo, sin funciones recortadas
- Control de crónicos y certificados
- Hasta 50 consultas documentadas
- Soporte por correo
- Consultas ilimitadas
- Agenda, WhatsApp y política de cancelación
- Control de crónicos con metas y alertas
- Certificados, incapacidades y referencias
- Cobros, facturación y tableros de continuidad
- Soporte prioritario
- Todo lo de Práctica, más:
- Directorio y derivación interna entre médicos
- Tableros de ocupación y continuidad por médico
- Expediente consolidado con permisos por perfil
- Auditoría de cada acceso y respaldo dedicado
Precios en pesos mexicanos, sin IVA. Puedes cancelar cuando quieras y llevarte tu expediente.
Veinte minutos sobre un caso tuyo.
Traes una consulta real, anonimizada si prefieres, y te mostramos cómo sale la nota, cómo queda el control de crónicos y qué pasa con el paciente que no volvió. Si no te sirve, te lo decimos y no insistimos.
Te escribe alguien del equipo clínico, no un vendedor. Si prefieres empezar por tu cuenta, el piloto no pide tarjeta.
Preguntas sobre Umbral
¿Aguanta el volumen de un consultorio de treinta pacientes al día?
Es para lo que está pensado. La nota sale al cerrar la puerta, no después, así que la ganancia se multiplica por cada paciente: cinco minutos por consulta en un consultorio de sesenta a la semana son más de veinte horas al mes. Ahí es donde de verdad cambia la semana.
¿Cómo lleva el control de crónicos?
Cada paciente con diabetes, hipertensión o dislipidemia tiene sus metas a la vista en la consulta, con la última cifra y cuándo se tomó. Si el control de laboratorio venció o alguien lleva meses sin volver, te lo marca antes de que regrese descontrolado. Es la diferencia entre atender lo que llega y sostener a los que tienes.
¿Y los certificados y las incapacidades?
Salen en un minuto con tu firma, tu cédula y el diagnóstico codificado, sin sacarte de la consulta ni obligarte a abrir otro programa. Quedan archivados junto a la nota que los justifica, que es lo que importa si alguien los cuestiona después.
¿Sirve para atender a toda la familia?
Sí. Los expedientes se pueden ligar como familia, así los antecedentes heredofamiliares dejan de capturarse cinco veces y ves el contexto completo cuando llega el tercer hermano con lo mismo.
¿Y si prefiero escribir yo la nota?
Entonces escríbela. Umbral no te obliga a grabar: apagas la captura, redactas tu nota como siempre y el resto sigue corriendo solo. Las metas de crónicos siguen a la vista, el certificado sale igual, y la agenda, el cobro y el aviso de descontrol no dependen de quién escribe la nota.
¿Y la facturación?
Los honorarios médicos son deducibles para tu paciente si el pago es por medio electrónico, así que tarde o temprano te la va a pedir. Umbral guarda los datos fiscales, deja el cargo listo con su concepto y lleva el estado de cuenta.
¿Qué pasa si un paciente no llega o cancela tarde?
Tú fijas la política y Umbral la sostiene: el recordatorio sale por WhatsApp, la ventana de cancelación se avisa sola y la consulta perdida queda registrada y cobrable según lo que hayas acordado.
¿Y mis pacientes actuales?
Se dan de alta conforme los vas viendo, no en un fin de semana de captura. Traes al paciente en su próxima cita con lo mínimo y su historia se va llenando sola. Si tienes un archivo con tus pacientes, lo cargamos por ti.
¿Cuánto tardo en empezar?
Menos de un día. No hay instalación ni migración: creas tu cuenta, invitas a tus pacientes cuando quieras y la primera consulta ya sale documentada.
Cierra el consultorio con las notas cerradas.
Empieza con la consulta de mañana. Sin instalación ni migración: creas tu cuenta y la primera nota sale documentada, con el diagnóstico codificado y lista para tu firma.